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Elipses, laberintos, pasajes donde las dimensiones cambian. Caminar dentro de las obras de Richard Serra, en Bilbao, es como escuchar un cuento.
Verbena
0 respuestas Maricuela le quita sus pieles al bufón, Pablo nos cuenta el secreto de la sopa de ornitorrinco y Nicolás cuenta de esa mujer que se casó con un río...se habrán quedado retazos de historias por las calles de San Pedro de Alcántara. Ha sido el Primer festival de la Palabra.
Verbena
0 respuestas Cada vez me cuesta más dejar de cantar y empezar el cuento. Quizá deje de contar, haga las sesiones cantando y cuando la gente pregunte:¿Ya no cuentas? tendré que responder:"Es que todavía no he acabado de cantar!"
Verbena
0 respuestas Definitivamente. A la gente que contamos historias de aqui para allá nos gusta nuestro trabajo. Si tienes que verlo para creerlo, vente al Maratón de Guadalajara del año que viene.
Verbena
0 respuestas Voy al cole de Lucia a contar, a su clase. Se pone contenta, le da besicos al niño de al lado. Reconoce los cuentos, me ayuda a recoger al final.Me da un beso.
Verbena
0 respuestas La biblioteca itinerante "Con otras letras" irá a varias biblitecas de Aragón y a muchas bibliotecas escolares...mira cómo van a correr estos libros!
Si quieres saber más del proyecto mandanos un mail: conotrasletras@yahoo.es
Verbena
0 respuestas Me fuí a San Sebastián de los Reyes a contar para bebés. Ana, Angeles y las demás bibliotecarias me acompañan al sitio, hacen pasar a los bebés, escuchan atentas.
Me cuesta coger el ritmo en la primera sesión pero en la segunda lo disfruto. Los críos me vienen a dar besos al final. De pronto los de tres años parecen grandísimos.
Llevo barquitos con cáscara de nuez, una nana africana y la historia de las 10 gallinas. Me vuelvo con asombro. Un público estupendo.
Verbena
0 respuestas Los libros iranís para niñ@s son una preciosidad. Trabajan mucho la poesía e ilustraciones hechas con acuarelas.
Los franceses muy cuidados, los belgas casi no sé, se pone nerviosa la mujer del stand cuando nos acercamos ruidosos.
Las de Taiwan saben mil idiomas, el de Egipto nos enseña todos, nos invita a comprar con elegancia. Las de Brasil tienen una colección sobre la cultura india...eso es la Feria del Libro de Bologna, Eso y una habitación donde la gente cuelga su publicidad, las paredes se llenan de anuncios coloridos.
Marian cuelga nuestro folleto.
Vamos montando la biblioteca en siete idiomas.
0 respuestas Las niñas y niños de Vila-Real, aviso, resuelven todas las adivinanzas que se te ocurran en menos de veinte segundos.
Probad, probad.
Verbena
0 respuestas "Yo no tengo un monstruo debajo de la cama", dice un niño a mitad de cuento,"lo reviso todas las noches y nada; asi que tengo espacio para meter cosas".
Verbena
0 respuestas "Os voy a contar una historia disparatada."
"¡Ah!, dice una niña, yo tengo ese libro:"28 historias disparatadas"
"¡De Ursula Wolfel, sí señora!"
"¡Me da igual, no me lo he leido!"
Verbena
0 respuestas Conté la historia de Rosa y Paco la otra noche, mis abuelos. Mi padre estaba escuchando. Salió emocionada e imperfecta. Quedó bonita. Creo que como narradora, me estoy haciendo adulta.
Verbena
0 respuestas Los hermanos llegan al fin.
Son bajitos y tan jóvenes...!Barbazul sonríe.
Verbena.
0 respuestas Son amantes, puesto que se masturban a la vez en ciudades distintas. Siempre a la misma hora. Él piensa en ella y punto. Ella imagina un ogro de ojos oscuros, más grande que su cama.
Una noche el ogro llega. Ella grita de placer al verle, el ogro también. La mata de un bocado y sigue su camino hacia la selva.
Verbena.
0 respuestas Cuento gigantes para dormir.
A duras penas saltan la valla.
No concilio el sueño, pero me echo unas risas.
Verbena
0 respuestas Si una noche sueñas un elefante fíjate bien en él. Trata de recordar su color, la curva de su espalda, la expresión de los ojos?porque cuando despiertes, debes ir a buscarlo.
Debes buscar las calles apartadas y luego más allá, hasta el sendero de la selva.
Una vez allí busca el puente de madera.
Atraviésalo con cuidado, no sea que el elefante te siga y os pueda el peso. Después del puente gira a la derecha muchos días, hasta que te pueda la sed, hasta que lo veas de lejos.
Parate entonces, toma aliento, bebe del manantial que tendrás a tu lado.
Él te verá, se acercará él, manso, a tu lado, te lamerá las manos abiertas o el cuerpo entero, eso depende.
Depende cuánto grande sea tu elefante.
Verbena
0 respuestas Me voy a Tarazona a currar, me voy en bus.
Cojo mi música preferida, me siento. Empieza a correr el paisaje y yo no hago nada
echo de menos a Lucía, viajar con ella, enseñarle las cosas
y me siento desvalida, como se debe sentir ella cuando yo me voy.
Me doy cuento que Lucía me da valor
para vivir me da valor
me doy cuento que Lucía está cuidando de mí.
No somos sólo nosotros que cuidamos de ella
ella, no sé bien de qué manera pero ahora estoy segura
está cuidando de mí.
Verbena
0 respuestas Coge aire y luego empieza a leer estos poemas cortos porque escritos a memoria y pasados de voz a oido.
El libro:"El suicidio y el canto"
Y dicen:
"Ven y sé una flor en mi pecho
para que pueda refrescarte cada mañana
con un estallido de risa."
O:
"Tengo en la mano una flor que se marchita
no sé a quién darsela en esta tierra extraña"
Descubre tú el resto, empieza a cantar.
Verbena.
0 respuestas Calor. Ayer conté en una guardería, me gustó el ritmo de los niños/as de esa edad.
"La casa de los besos" fué un éxito.
¿Conoces ese cuento?
Verbena
1 respuestas No se me va el silencio de trescientas personas escuchando en Segovia, el patio de la sinagoga donde conté.
Verbena
0 respuestas Apareció una buena crítica sobre mi trabajo en Segovia, después de mi contada de inauguración del Festival de Narración organizado por Ignacio Sanz.
http://www.nortecastilla.es/prensa/20070711/segovia/turno-palabra_20070711.html
Verbena
0 respuestas En corro. Un niño de seis años intenta comerse las motas de polvo que el rayo de sol hace brillar. No puedo evitar comentarlo.Paro la sesión de cuentos:"¿Te comes la luz?".
No se extraña de la pregunta:"Sí, esas cosas que vuelan", responde.
Verbena
0 respuestas Cuando Superman se cayó desde su balcón al suelo más estrepitoso se dió cuenta que estaba ya de capa caída.
Verbena
0 respuestas desde bolivia un abrazo del corazón, me alegró el día encontrar tu site en el internet, que todo sea hermoso para vos, espero un día volver a cantar juntos
harold
harold
1 respuestas Afortunado este nuevo ser, por oir tu voz, tus canciones, tus nanas.
Un besito a los papis de parte de esta mamá aún gestante y de Clara todo un mundo ya.
Gabi
0 respuestas Nació Lucía. Tiene unos ojos enormes pa mirar la vida. Os la presentaré a la vuelta de un cuento, cualquier dia.
Verbenilla
0 respuestas Empiezo a contar:"Aquella mañana Joaquín se despertó muy enfadado, no sé por qué...""Yo sí lo se"-me interrumpe un chaval de seis años, grande, cara de saber bien lo que dice.
"Anda-digo-¿Y por qué?"
"Porque su madre le despertará siempre cuando él todavía tiene ganas de dormir, y encima con prisas."
"¿A tí te pasa?"
"Todos los días".
Verbenilla
0 respuestas
"Día de la República" -decía en negro y trazos rápidos la pintada- "No hay dos sin tres."
Verbenilla
0 respuestas "Mi voz calma"-dice una mujer en el taller de juegos vocales-"hace años a mii marido le pegaron una paliza los cabezas rapadas. Cuando llegamos al hospital, él estaba rabioso, hablaba atropelladamente con uno de los médicos, repitiendo lo ocurrido. Los demás le hacían preguntas y nadie le curaba, seguía sangrando. Me acerqué y dije bajito su nombre, una vez sólo. Se calló de golpe, me miró, me miraron los médicos, empezaron a curarle."
Verbenilla
0 respuestas Él remienda su ropa.
Arruga el ceño al clavar la aguja.
Salen puntadas rectas, un dibujo limpio.
Cuando yo lo hago con mi ropa me mira nervioso.
"¡Déjame a mí!"-dice-. Y luego, más bajo, cuando yo le paso el vestido: "Déjame a mí, anda".
Verbenilla
1 respuestas a veces se me pone la carne de gallina al oirte
o me rio tanto que apenas respiro
otras veces los ojos roooojooos
a veces me sudan las manos y otras se me estruja el pecho( cuando cuentas el del indio)
otras veces me entra hambre o ganas de vomitar pringues pringosos asquerosos...
Nada de mi cuerpo se queda en su sitio cuando te oigo contar, tata.
Gracias por eso y por todo lo demás
belén
0 respuestas Caminando caminando por este sin fin de laberintos verbeneros he descubierto un poco más a una Cristina que conoci hace unos años.
En un pequeño vistazo, es como si te metieras un poquito en ti y en tus historias.
Me hubiera gustado ver más en la parte de espectáculos, aunque la canción me ha encantado.
Bueno que tengas mucha suerte con la p?gina, y sobre todo con tus cuentos, y con esa cueva llena de palabras en la que vas a vivir estos d?as de festival en Huesca.
Un beso apalabrado.
anabel
0 respuestas No sé si habéis visto a una persona sonreir alguna vez; y habéis observado cómo se le ilumina la cara; y le brillan los ojos; y eleva los mofletes; y relaja las cejas; y una mueca distinta se le dibuja de vértice a vértice entre los labios; y tantas cosas distintas que le
sucede en el rostro... Pues Cristina de esta manera trivial no sabe sonreir. Y a mí me parece, sospecho, que nos oculta algo. No me atrevo pero debo decirlo aunque sea con el más silencioso susurro aún no soplado por mis labios: la suya es... Una sonrisa desde adentro.
Juan Arjona
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